DESDE UTOPÍA. A principios de mes desde el Ministerio de Empleo y medios de comunicación se nos viene informando puntualmente sobre los datos del paro, bien es verdad que últimamente éstos los adelanta el Gobierno, ventajas del poder. De forma que la mayoría de nosotros acumulamos suficiente información y manejamos tantos datos sobre el empleo en España que bien podríamos convertirnos en reporteros, aunque nada dicharacheros. No haré de vocera de nadie repitiendo cifras y estadísticas, que en la práctica no nos sirven, porque ni nos sacan del paro ni mejoran nuestra economía, la de andar por casa, esa de millones de españoles que se desayunan con la incertidumbre y la angustia de su situación laboral, porque por mucho que el Sr. Rajoy se empeñe machaconamente en anunciar a bombo y micrófono, para quien lo quiera creer “que los datos son buenos y que la economía española además de crecer ha dicho adiós a la UVI, que este año será muy bueno, y que se creará más empleo” (será por los 82 asesores a los que él emplea, o los 853 del Gobierno). La realidad siempre tozuda se impone.

El número de parados que nos venden no se corresponde con la realidad. La EPA, la cantidad de desilusionados que se han dado de baja en el INEM, los jubilados, la movilidad exterior de nuestros osados jóvenes, los inmigrantes que emigraron, el trabajo precario con los contratos basura, la contratación temporal, los planes de recualificación para parados que se pagan con su propio subsidio y demás, hace que ese despegue solo lo vea el partido en el poder y las clases privilegiadas. Porque la que marcha bien es la macroeconomía que favorece a la banca, a la que entre todos hemos rescatado, y a las grandes empresas que consiguen excesivos beneficios, y no al trabajador que ha visto mermados sus derechos laborales y sociales, ni a la casi extinta clase media, cuyos salarios son cada vez más precarios.

Pero admitamos por un momento como dijo la Sra. Báñez que “2014 ha sido el año del empleo en España gracias al esfuerzo de toda la sociedad española” – ¿de toda? –

Alguien me puede explicar qué haremos con todos aquellos a los que por ejemplo, despidieron indignamente mediante el hijo bastardo de la reforma laboral (entiéndase ERE), con los que perdieron sus casas, sus merecidos derechos de jubilación, también sus ahorros… ¿Cómo se recuperarán?

El presidente asegura que para que 2015 “sea el año del despegue de la economía española, se necesita estabilidad” ¿Y no habrá caído en la cuenta de que son los hogares los que necesitan estabilidad para que el país despegue? En fin, las cifras del paro y las dificultades por las que estamos pasando son las que son, pero ahí les dejo una última cita de Don Mariano Rajoy. Ante la pregunta de si el balance que hace de la recuperación no era triunfalista, responde: “no es triunfalista, es un balance realista. Oiga, es que este año ha ido mucho mejor. Hay que decir la verdad. Las cosas están mejorando”

 

¡Pero qué cosas, oiga!

 

Nines Barbero