El Comité de Empresa del Ayuntamiento de Collado Villalba ha iniciado una serie de movilizaciones pues considera que “los trabajadores municipales vuelven a estar discriminados” por las políticas que la alcaldesa, Mariola Vargas, lleva aplicando en el ámbito laboral desde que llegó al Gobierno, según han informado a través de un comunicado.

Esta protesta cobró visibilidad durante el Pleno de toma de posesión de la nueva Corporación, el pasado sábado, que lo hizo (involuntariamente) al ritmo del Himno de Riego, el Santa Bárbara Bendita o La Ramona así como de un ensordecedor pitido que apenas dejaba escuchar en el interior de la Casa Consistorial las palabras de los nuevos ediles, y molestó a los allí presentes, dificultando notablemente el trabajo de la prensa, debido a los altavoces colocados por los convocantes en el exterior del recinto.

Desde el Comité denuncian que la alcaldesa “divide a sus trabajadores de manera autoritaria y dictatorial, obligándoles e imponiéndoles condiciones de trabajo diferentes, creando trabajadores de primera y segunda clase en el Ayuntamiento, recortando y anulando los derechos conseguidos”.

Por ello los representantes sindicales anuncian que están “luchando por la no discriminación y por la recuperación de la igualdad de derechos para todos los empleados públicos”.

“No estamos dispuestos a consentir más discriminaciones ni abusos de autoridad, y en vista de que el dialogo con la alcaldesa es imposible hemos comenzado esta protesta y no pararemos hasta conseguir la igualdad de trato entre trabajadores”, añaden.

Éste es el último capítulo de una política en materia laboral que el equipo de Gobierno del PP inició en 2012 con el Expediente de Regulación de Empleo que afectó a 34 trabajadores, seguido por el despido de otras cinco funcionarias y el cese, asimismo, en 2013, de varias empleadas de las Bibliotecas de Barrio, declarado nulo en uno de los casos e improcedente en otros tres.